El ciprés simboliza la unión entre el Cielo y la Tierra. Con su porte cónico, es un árbol muy característico, especialmente en los jardines mediterráneos. Es ampliamente utilizado para crear setos, ya que sus raíces crecen en profundidad, lo que previene daños en los muros. También es comúnmente empleado para formar alineaciones, especialmente a lo largo de los caminos de entrada de las fincas. Su hoja perenne mantiene un aspecto constante durante todo el año, tanto en invierno como en verano. Además, es una planta de gran longevidad, pudiendo llegar a vivir hasta mil años. Su altura lo convierte en una opción ideal como cortavientos y para proteger contra otras condiciones atmosféricas.

CIPRESES DE TAMAÑO GRANDE

Ubicación: Zona VERDE

Especie de pocos requerimientos que tolera perfectamente las podas. En los jardines, puede colocarse como ejemplar
aislado o en agrupaciones, y gracias a su forma peculiar, resalta y se distingue de las manchas vegetales que lo rodean.

CIPRESES DE TAMAÑO PEQUEÑO

Ubicación: Zona ROJA

Las variedades pequeñas, como la Totem o la Stricta, son ideales para crear setos compactos, ya que toleran muy bien la
poda, así como para formar pantallas medianas contra el viento.